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¿Qué es eso de “trastorno de conducta”?

Muchos de nuestros niños y niñas son diagnosticados de Trastorno de conducta sin que muchas veces sepamos muy bien a qué se refiere el término y ni qué conceptualización está detrás de dicho término.

¿Cómo diferenciar un comportamiento normal de uno patológico? ¿Cuál es el umbral? ¿Con qué frecuencia? ¿Con qué intensidad?

En este documental francés “La Infancia bajo control” se presentan diferentes posiciones profesionales al respecto. De un lado las que hacen referencia a los trastornos de conducta como algo del orden fisiológico, genético, cerebral y por tanto predecibles y medibles cuyos abordajes sólo pueden tener que ver con la intervención sobre el cuerpo: fármacos, programación genética, acciones preventivas orgánicas…. Por otro lado aparecen posturas en referencia a lo sociológico, al orden social, a lo político cuya intervención es aparentemente contraria a la primera postura.

Pero en ambas posiciones no aparece ninguna referencia a lo subjetivo, a lo propio de cada sujeto, a la función de cada síntoma para cada niño y la responsabiilidad que tiene sobre el, pocas referencia a aquello que tiene que ver con el lenguaje y el efecto del mismo sobre los síntomas.

Parece ser necesario conjugar mejor y de forma menos absolutista los discursos complejos entre cuerpo, sociedad y subjetividad.

Interesante documental que nos interrroga sobre nuestra concepción de la infancia y los trastornos de conducta.

La infancia bajo control

Panorama Estudio ha hecho el trabajo de digitalizar este documental que compartimos en el Foro, "La infancia bajo control". Añadimos un comentario sobre el mismo, leído en el Blog de Miguel Jara: Este documento sale al paso de un informe del INSERM (Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia) de 2005, titulado Los trastornos del comportamiento en el niño y en el adolescente, en el que dicha institución presume de haber llegado a la conclusión de que era posible predecir que un niño travieso o desobediente pudiera llegar a convertirse en delincuente en la edad adulta y en consecuencia recomendaba detectar cualquier posible alteración en su comportamiento desde la guardería.El informe fue utilizado como base de un anteproyecto de ley sobre la prevención de la violencia que quería poner en funcionamiento un carné de comportamiento que serviría para realizar un seguimiento del pequeño que, en caso de no ajustarse a los criterios de normalidad del Gobierno de turno, debería ser modificado con fármacos.Afortunadamente el informe y el anteproyecto de ley provocaron una revuelta de numerosos pediatras, psicólogos, psicoanalistas e intelectuales, y de muchas de sus instituciones, que acusaron al INSERM de querer promulgar la vigilancia generalizada de los más pequeños, desde la edad de tres años de edad, bajo la influencia de la psiquiatría conductista anglosajona, legitimando así una ideología “de la seguridad” que está en plena expansión. Una ideología fascista que pretende delirantemente localizar desde la infancia a los futuros delincuentes potenciales con el fin de prevenir lo que un diputado ponente denominó sus “comportamientos desviados".La premisa de la que se parte es que la delincuencia es una enfermedad reconocible desde la temprana infancia. Ésta es la excusa para que los gobiernos con el apoyo de las neurociencias y de la psiquiatría deban poner a la infancia bajo estricta vigilancia.A cada trastorno le correspondería su detectable y comprobable molécula. La etología, la neurobiología y la genética se dedican a investigar las causas fisiológicas de los comportamientos “antisociales”… Con claridad y concisión, la película entrevista a investigadores y profesionales de los diferentes países a los que esto concierne y escuchando los argumentos de ambas partes, intentan alertar sobre las falsas raíces científicas de esta totalitaria política de control y sus posibles consecuencias…

Publicado por Foro Infancia & Adolescencia en Lunes, 17 de abril de 2017