Desarrollo y adquisición del lenguaje infantil

Los estudios determinan que existe una base biológica que hace que el cerebro humano esté especializado en el análisis de la información de tipo lingüístico. Las teorías sociolingüísticas afirman que además los niños y las niñas disponen de ciertas capacidades sociales y comunicativas de carácter innato, que les permiten comunicarse desde muy pronto. Es en el seno de las primeras interacciones en las que el niño y la niña están expuestos al lenguaje donde se encuentra el origen del lenguaje infantil, y es a partir de aquí cuando se empiezan a explorar y a construir las reglas lingüísticas. Se acepta por tanto en la actualidad una visión holística del desarrollo y adquisición del lenguaje infantil.

Se aprende a hablar hablando y existen condiciones previas a la adquisición del lenguaje (estructuras neurolingüísticas en nuestro cerebro) pero no a su uso, por lo que se añaden como variables indispensables para el adecuado desarrollo del lenguaje aquellas relacionadas con la competencia lingüística del contexto y que influirán de forma determinante en el desempeño comunicativo y lingüístico de la persona: “La única forma en que se puede aprender el uso del lenguaje es usándolo de forma comunicativa” y “el más poderoso estímulo que se puede usar en las experiencias ordinarias de aprendizaje es la respuesta social” (Brunner, 1995).

Por tanto, podemos concluir que, aunque el ser humano posea una base innata para la adquisición del lenguaje, existen además otros mecanismos de interacción que influyen en la maduración lingüística. “De hecho, aunque, biológicamente, el niño esté equipado con los requerimientos necesarios para que su lenguaje se desarrolle, si no posee la estimulación social y familiar adecuada, esta evolución podrá no llevarse a cabo de una forma satisfactoria” (Sánchez Sáiz, 1999).

Comunicacion y lenguaje Infantil

El lenguaje es considerado:

  Un instrumento fundamental en el proceso de representación de ideas, así como en la comprensión de todo el discurso que rodea a la persona.

  Permite adecuada participación e interacciones sociales.

  Favorece la aparición de funciones superiores como imaginar, describir, explicar, …

  Condiciona el acceso a la lectoescritura.

   Posibilita una adecuada planificación, control y guía de la conducta.

   Se utiliza como mediador en aquellas tareas que requieran la solución de problemas

   Es básico para integrar la nueva información con los esquemas de conocimiento existentes y para activar la capacidad de recordar.

   Permite expresar sentimientos, explicar reacciones, conocer distintos puntos de vista y aprender valores y normas.

Se considera la primera infancia (3 años) la etapa idónea para compensar y prevenir dificultades que puedan incidir en el desarrollo global infantil, ya que el adecuado desarrollo comunicativo-lingüístico determinará en gran medida el desarrollo integral del sujeto.

 Un desarrollo lingüístico distinto al considerado “dentro de la norma” no tiene por qué suponer un desarrollo patológico, sino que precisará un mayor control sobre las variables que determinan el desarrollo lingüístico, tales como las características personales, contextuales y el ritmo evolutivo global. Son las primeras etapas de adquisición y desarrollo las fundamentales para prevenir dificultades en el Lenguaje Oral, de ahí la importancia del carácter preventivo y compensador de la estimulación lingüística, máxime teniendo en cuenta que los déficits lingüísticos afectarán al desarrollo afectivo-social (relación entre iguales y con adultos, participación activa en el aula, problemas comportamentales o conductuales, …) y al rendimiento académico del niño/a (adquisición del proceso lectoescritor, ineficacia en comprensión y expresión oral y escrita, dificultades en la realización de tareas y pruebas de evaluación de contenidos, …).

Por tanto, con una adecuada estimulación se pretenden fundamentalmente tres objetivos:

. Mejorar y enriquecer el lenguaje oral en todos los componentes del lenguaje (forma, contenido y uso)

. Implantar un lenguaje estructuralmente adecuado y elaborado en un contexto lingüístico rico.

. Entrenar las habilidades prelectoras para prevenir dificultades de aprendizaje posteriores derivadas de un desarrollo inadecuado del lenguaje oral, en inicio, y del escrito, posteriormente.

En este enlace puede obtener más información de nuestra Psicología clínica y psiquiatría infato-juvenil.

Bruner, J. (1995) El habla del niño. Cognición y desarrollo humano. Paidós

Sánchez Sáiz, M. (1999). Intervención temprana en el área comunicativo- lingüística, con sujetos en situación de riesgo ambiental. (tesis). Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Educación.